Tempus fugit

Horas que herís, si la postrera mata,
Los corazones, todas, de los hombres.
Yo os conjuro, aunque sé que nada os ata:
No dejéis sombras donde tengo nombres,

A vuestro ritmo todo se sujeta,
A vuestro imperio todo se somete,
Desde el soberbio paso del cometa
A la gota que humilde al mar se mete.

                                                             


                                                         Alberto Montaner


Estas obras nacen de la confluencia de los dos temas preferentes que dominan mi investigación plástica: la representación simbólica del paso del tiempo desde una perspectiva metafísica,  y la visualización de lo invisible mediante técnicas de fotografía científica,  en el campo extendido de la creación plástica.

Esta serie se encuentra formada por bodegones de inspiración barroca  que retoman desde una perspectiva contemporánea el tema de la "vida tranquila" o "vida silenciosa", asociada al género pictórico de "Vánitas" holandés  y español. Un estudio de los interrogantes filosóficos fundamentales que plantean la vida consciente a través de la percepción óptica y la representación visual procurada por la cámara fotográfica.

La principal novedad de esta nueva mirada a un tema ya clásico es la introducción de técnicas de fotografía científica, que permiten traspasar la capacidad de visión del ser humano gracias al poder de la cámara y los materiales fotosensibles, llevándonos más allá de lo visible, poniendo de manifiesto los límites de nuestra percepción visual, dando un nuevo significado a la idea de fugacidad y fiabilidad de la información proporcionada por la vista, y por extensión de la vida material.

Para este propósito se aplican diversos procedimientos usados habitualmente en la investigación científica, tales como la fotografía de alta velocidad,  la fotografía "schlieren" , la sombragrafía directa -mediante las que se visualizan ópticamente las variaciones de los índices de refracción del aire provocados por el calor o por una onda expansiva-  y la fotografía infrarroja y ultravioleta, que facilita una imagen de de radiaciones fuera del espectro visible del ojo humano. 

Con este mismo ánimo de visualización del o invisible, en algunas de estas fotografías convergen  diferentes dimensiones temporales. Imágenes, o series de imágenes, en las que se superpone el tiempo condensado de varias semanas asociado a procesos extremadamente lentos para nuestra visión, como unas flores marchitándose, con instantes detenidos mediante las técnicas arriba mencionadas. 

De forma complementaria, para dotar de una mayor fuerza simbólica e impacto visual, a las tradicionales frutas y flores frescas en la plenitud de su lozanía, y otros elementos como huesos y objetos matemáticos de fuerte carga conceptual,  se incorporarán animales e insectos vivos, pompas de jabón flotando en el aire, una vela encendida, , elementos dinámicos que la cámara capta con aparente facilidad durante una breve fracción de segundo, evidenciando  una de las cualidades más sorprendentes y significativas del medio fotográfico: la suspensión del transcurso temporal, esencia del vánitas Barroco.

De esta manera, las fotografías de esta serie actualizan por medio de la moderna tecnología fotográfica el propio concepto de instantaneidad, inevitablemente vinculado a  los "stilleben" del siglo XVII. La vanidad ficticia de lo mortal, la ilusión perecedera de la  materia,  adquieren así una nueva dimensión en el inconsciente óptico consustancial a los productos de la cámara, inevitablemente cargados del peso de lo real heredado del siglo XIX y su asociación a la representación veraz.